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EJERCICIO FÍSICO REGULAR – POR QUÉ ES MÁS QUE IMPORTANTE: ES FUNDAMENTAL
¿Alguna vez has oído hablar de una cebra que haya sufrido un “derrame cerebral”? ¿O un león que sufrió un ataque al corazón?
Así es: varios casos comenzaron a presentarse en animales llevados de su hábitat natural a zoológicos.
Esto significa, entre otras cosas, que si incluso los animales, que son más fuertes y rápidos que los humanos, pueden sufrir complicaciones cardiovasculares cuando reducen su actividad física diaria, imaginemos cuánto más fácil es para los humanos sedentarios…
Pensemos en una puerta nueva: si no se “abre y se cierra” y no se lubrican periódicamente sus bisagras, pronto resultará difícil abrirla, se atascará, hará ruidos, mostrando que su movimiento es cada vez peor. Y
Extrapolando este ejemplo al organismo humano:
- La puerta es nuestro cuerpo y mente;
- El aceite lubricante es agua;
- Las bisagras son nuestras articulaciones,
Músculos y circulación sanguínea: sin agua y ejercicio físico, las articulaciones y los músculos comienzan a “bloquearse” y a doler, y la sangre empieza a circular mal, no llegando adecuadamente a las distintas partes del cuerpo y volviéndose “espesa”, coagulándose en exceso y “obstruyendo” venas y arterias con mayor facilidad.
Otra analogía interesante: ¿Sabes qué pasa con la sangre “estancada”? Coagular. Cuando se coagula, se obstruye; y en nuestro cuerpo, cuando la sangre permanece ahí “obstruyendo” arterias y venas, tenemos la génesis de varices, edemas (hinchazón), embolias, trombosis, infartos, accidentes cerebrovasculares y el empeoramiento de la hipertensión arterial. ¿Cómo mover la sangre? Ejercicio físico regular.
Siguiendo este razonamiento…
De hecho, las enfermedades cardiovasculares (especialmente hipertensión arterial, infartos y accidentes cerebrovasculares), sólo en Brasil, matan a cerca de 1.000 personas por día, siendo el número de “secuelas” y complicaciones casi cinco veces mayor. En todo el mundo, los ataques cardíacos, los accidentes cerebrovasculares y la hipertensión arterial en conjunto matan a muchas más personas que los accidentes, el SIDA, el cáncer, la gripe H1N1 o cualquier otra enfermedad que podamos imaginar.
Entonces, ¿qué ejercicio físico hacer? Cualquier actividad preferentemente aeróbica (es decir, con aumento de la respiración) durante al menos 40 minutos seguidos, al menos 5 veces por semana. Son válidas las caminatas, correr, aeróbic acuático, bailar, trotar, nadar, jugar al tenis, etc. Los factores más importantes son: mantener la regularidad, intentar no interrumpirla y respetar los límites de cada organismo.
